Jennifer González
Con algunos grupos parece no haber de dos sopas: los amas o los odias. Las sociedades y federaciones de alumnos son un ejemplo.
La Federación de Estudiantes de la Universidad Autónoma de Aguascalientes es un caso emblemático. Tras 40 años de vida, no ha logrado convencer de lo contrario a quienes la ven más como trampolín político y bastión en la UAA del partido en el gobierno que como órgano de representación de los universitarios.
¿Qué han hecho bien agrupaciones estudiantiles cuyo fruto son políticos como Pedro Kumamoto? El diputado independiente de Jalisco fue presidente de la sociedad de alumnos del ITESO, donde estudió Gestión Cultural. Aprovechamos su visita a Aguascalientes para preguntarle cómo limpiar organismos como la FEUAA de intereses partidistas que nada tienen que ver con el sector al que dicen representar.
Su respuesta fue sencilla: participa.
Bueno, fue un poco más elaborada:
“Las organizaciones estudiantiles, los sindicatos, los espacios de la colectividad, en muchos casos es difícil que representen a las mayorías porque suele suceder que hay minorías que no siguen las reglas y que no les importa seguirlas y logran victorias.
Yo creo que deben tener muy claro esto: las minorías sí estamos buscando otros procesos sociales que impulsen, insisto, los derechos de las mayorías. Justicia social, derechos humanos y, en este caso, los derechos de las y los estudiantes.
Hay muchos espacios que han sido cooptados porque los hemos dejado históricamente porque nos compramos esto: los malos son los que hacen la política. Los que están en esos espacios son corruptos.
Eso les sirve perfectamente a quienes quieren que las cosas permanezcan de la misma manera. Porque, quienes quieren hacer cambios, dicen: ¡ay, no, yo no me meto ahí! y entonces es una lógica perfecta donde la gente que quiere ver un cambio verdadero en estas instituciones, en estos espacios, no se anima a entrar.
Por eso, yo le diría a las personas: si ven que algo está sucediendo mal en su sindicato, organización estudiantil, en su cámara, involúcrense. No lo dejen para después. No digan: es que no me quiero meter en esas grillas. Es importantísimo que formes parte de eso”.

