Este evento reunió a distintas casas cerveceras (e hidromieleras) de Aguascalientes y sus alrededores, donde pudieron dar a conocer sus productos, que iban desde cervezas más ligeras, como IPA, Pale Ale o Lager, hasta las más fuertes, como las Porter o Stout.
Había desde las cervezas más tradicionales hasta sabores totalmente fuera de lo común, como arándano o mazapán; y en hidromieles, los sabores más llamativos fueron maracuyá y tuna, con colores igualmente llamativos.
El ambiente, a pesar de ser un evento de cerveza, fue bastante familiar, pues incluso era pet friendly. Se veían familias completas disfrutando de música en vivo, tragos peculiares y comida preparada al momento, que abarcaba desde aguachile hasta carne asada y chicken bakes caseros.
A pesar de que este año hubo menos casas cerveceras, la diversidad de sabores no faltó, y el ambiente se mantuvo a la altura gracias a toda la comunidad cervecera de Aguascalientes, que gusta de algo más artesanal e incluso ya llega buscando sus marcas de confianza.