La expresión oral parte de la necesidad de poder comunicarnos para poder cumplir con otras necesidades, somos seres sociales que ocupan de, en este caso, la expresión oral para poder desarrollarnos en dicha sociedad. Dependemos de ella para lograr nuestros fines. Cabe recalcar que todos somos oradores. Como bien dice la maestra Etna Valdivia Velasco, encargada del taller de expresión oral en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, “un orador no es necesariamente alguien que elabora un discurso político, o una clase, o una conferencia. Estamos expuestos a solicitar un empleo, a generar un producto, a vender un producto, a contar un cuento, o una historia”, es por ello por lo que es fundamental que expresemos con claridad lo que queremos decir para tener una comunicación de mayor calidad.
¿Cómo logramos esto? Primero tenemos que tomar en cuenta de que cada cabeza es un mundo y muchas veces se pueden presentar anfibologías con nuestro receptor. Siempre hay que tratar de ser muy claros con lo que queremos decir y nunca dar por hecho que la otra persona entiende a qué nos referimos. No podemos perder de vista a nuestro receptor, tenemos que adecuarnos a nuestro tipo de público y ese es el reto principalmente. En segundo lugar, podemos lograrlo mejorando nuestras habilidades de comunicación, es decir, tomando en cuenta el volumen, la dicción, el tono, la postura, la mirada y hasta los gestos.
Dentro de la expresión oral se pueden dar las barreras comunicativas, que son aspectos que no permiten la comunicación o deforman el mensaje, por ejemplo, el ruido, una fobia, los diferentes significados de una palabra, un mal físico o incluso la forma de pensar. ¿Cómo evitamos las barreras? La maestra Etna nos dice “No se pueden evitar. Es cuestión de prever, tener un sentido común para poder prever, o tener la posibilidad de crear puentes de comunicación. Esa es la diferencia, pero jamás detenernos ante la barrera. Ver las expectativas que tengo ante esa barrera”.
Es importante que seamos consciente de que la expresión oral nos ayuda a desarrollarnos mejor como seres humanos dentro de la sociedad. No es únicamente para personas que se dedican a la comunicación, sino que es importante para todos; ingenieros, políticos, arquitectos, médicos, etc., para que tengan las herramientas necesarias para desarrollar la habilidad en cuestión de expresión oral y las apliquen donde más lo deseen.
