{"id":263,"date":"2016-04-01T18:56:08","date_gmt":"2016-04-02T00:56:08","guid":{"rendered":"https:\/\/comunicacion.uaa.mx\/revista\/?p=263"},"modified":"2016-06-03T15:39:02","modified_gmt":"2016-06-03T21:39:02","slug":"a-toda-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/comunicacion.uaa.mx\/revista\/?p=263","title":{"rendered":"\u00a1A toda Madre!"},"content":{"rendered":"<div class=\"csRow\">\n<div class=\"csColumnGap\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; float: left; width: 1.56%;\"><img decoding=\"async\" style=\"border: none;\" src=\"https:\/\/comunicacion.uaa.mx\/revista\/wp-content\/plugins\/advanced-wp-columns\/assets\/js\/plugins\/views\/img\/1x1-pixel.png\" \/><\/div>\n<div class=\"csColumn\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; float: left; width: 63.1%;\" data-csstartpoint=\"15\" data-csendpoint=\"620.5\" data-cswidth=\"63.1%\" data-csid=\"97577f41-0900-b0ec-92cd-f049e5a1404c\"><\/div>\n<div class=\"csColumnGap\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; float: left; width: 1.15%;\"><img decoding=\"async\" style=\"border: none;\" src=\"https:\/\/comunicacion.uaa.mx\/revista\/wp-content\/plugins\/advanced-wp-columns\/assets\/js\/plugins\/views\/img\/1x1-pixel.png\" \/><\/div>\n<div class=\"csColumn\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; float: left; width: 32.7%;\" data-csstartpoint=\"631.5\" data-csendpoint=\"945\" data-cswidth=\"32.7%\" data-csid=\"cafbbf0a-730e-7356-a3ab-281a3e7421fa\"><\/div>\n<div class=\"csColumnGap\" style=\"margin: 0px; padding: 0px; float: left; width: 1.56%;\"><img decoding=\"async\" style=\"border: none;\" src=\"https:\/\/comunicacion.uaa.mx\/revista\/wp-content\/plugins\/advanced-wp-columns\/assets\/js\/plugins\/views\/img\/1x1-pixel.png\" \/><\/div>\n<div style=\"clear: both; float: none; display: block; visibility: hidden; width: 0px; font-size: 0px; line-height: 0;\"><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 240px;\"><span style=\"color: #808080;\"><span style=\"color: #faaf40;\"><strong><br class=\"nc\" \/>Catalina Pe\u00f1a<\/strong> <\/span>narra su experiencia de reclusi\u00f3n m\u00ednima <\/span><span style=\"color: #808080;\">en un convento. As\u00ed vivi\u00f3 un d\u00eda &#8220;a toda madre&#8221;.<\/span><\/p>\n<p>Tic, tac, tic, tac\u2026 Eran las cuatrode la tarde con 17 minutos y s\u00f3lo puedo prestar atenci\u00f3n al sonido del segundero y los 69 latidos de mi coraz\u00f3n tratando de ir a su comp\u00e1s.\u00a0 Me pareci\u00f3 eterno y s\u00ed, no sab\u00eda qu\u00e9 deb\u00eda hacer, qu\u00e9 estaba haciendo o lo que se supone que hac\u00eda.\u00a0Entre cuatro paredes color almendra me guard\u00f3 durante una hora de lo que, entiendo, era meditaci\u00f3n. Supe que era almendra porque hab\u00eda pasado al menos seis\u00a0minutos observando y,\u00a0 utilizando como premisa los est\u00e1ndares y estereotipos cl\u00e1sicos sobre la relaci\u00f3n entre las mujeres y los colores, era \u201cmi deber\u201d identificar el tono entre la amplia gama de posibilidades crom\u00e1ticas.<\/p>\n<p>El reloj, colocado en la parte superior de la pared a mi izquierda, segu\u00eda. Hab\u00edan pasado 69 latidos m\u00e1s, que parecieron 1587.\u00a0Las religiosas que me han permitido compartir sus experiencias y estilo de vida me contaron\u00a0que, para meditar y encontrarme, debo charlar con el <em>Sant\u00edsimo<\/em> expuesto en la capilla. Mir\u00e9 hacia el frente y ah\u00ed estaba. Mi escepticismo y un reflejo de mi cotidianidad me obligaron a caer en la costumbre, busqu\u00e9 el\u00a0celular en mis pantalones, pero record\u00e9 tontamente que tuve que dejarlo en el cuarto en el que me hosped\u00e9, por respeto, \u00a0\u00e9se fue uno de los requerimientos para poder quedarme ah\u00ed.<\/p>\n<p>\u00c9ste era mi contexto. Decid\u00ed vivir durante un poco m\u00e1s de un d\u00eda encerrada en un convento. Para ser sincera, me hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n saber por qu\u00e9 eligen este estilo de vida y qu\u00e9 diablos hacen. En mi imaginaci\u00f3n, las ve\u00eda rezando todo el tiempo y no imagino\u00a0muchos temas de conversaci\u00f3n. Me hab\u00eda preguntado si salen como la gente &#8220;normal<em>&#8220;<\/em> o no.<\/p>\n<p>Debo reconocer que aprend\u00ed m\u00e1s de lo que esperaba. Sab\u00eda\u00a0que existen diferentes congregaciones, cada una con su visi\u00f3n, misi\u00f3n y carisma particular. Debo decir que me abstendr\u00e9 de mencionar los nombres reales. A las religiosas que me recibieron y que s\u00e9 que leer\u00e1n esta experiencia no tengo como agradecerles el espacio que me brindaron, ni\u00a0la confianza y amabilidad con la que me trataron.<\/p>\n<p><strong>A ver madres<\/strong><\/p>\n<p>Tom\u00e9 una sencilla mochila, puse mis art\u00edculos de aseo personal, un cambio de ropa, una pijama, algo de dinero; hice un recuento\u00a0mental y camin\u00e9 durante 18 minutos para llegar a mi destino: una\u00a0 casa medio pintada, muy sencilla y acogedora. Frente a la puerta, retom\u00e9 mi recordatorio mental y puse mi celular en vibrador.\u00a0 Lo \u00fanico que pude pensar es \u201cgenial\u201d con un leve tono de sarcasmo.<\/p>\n<p>Me recibi\u00f3\u00a0la hermana Susana, mi hermana maestra en mi estad\u00eda. La modalidad en la que estuve en el convento era como el de una joven m\u00e1s en proceso de formaci\u00f3n para\u00a0 llevar a cabo una vida consagrada en Dios. Fui una de ellas (s\u00ed, aspirante oficial de m\u00e1s de un d\u00eda).<\/p>\n<p>Como no pude realizar en s\u00ed un primer paso al igual que las dem\u00e1s j\u00f3venes, es decir, la con convicci\u00f3n de vivir en Dios y para Dios, me brinqu\u00e9 esa etapa de formaci\u00f3n para vivir la experiencia en la comunidad. En s\u00ed, todos sus estudios y etapas de formaci\u00f3n tienen como objetivo encontrar la vocaci\u00f3n, enfocada principalmente en la consagrada.<\/p>\n<p>Luego de darme recorrido general por la casa, la hermana Susana me llev\u00f3 a la habitaci\u00f3n que compartir\u00eda con Mayra y Abril, dos j\u00f3venes que s\u00ed buscan encontrar su vocaci\u00f3n y sintieron un primer llamado a este estilo de vida. Fue aqu\u00ed cuando lleg\u00f3 mi primer paso de formaci\u00f3n: el desprendimiento.<\/p>\n<p>\u201cSi quieres vivir completa esta experiencia tendr\u00e1s que apagar tu celular. Guardarlo aqu\u00ed sin que lo saques durante toda tu visita o puedes optar por d\u00e1rmelo hasta el final, prometo devolverlo no pasar\u00e1 nada\u201d, expres\u00f3 la hermana.<\/p>\n<p>En mi cabeza reson\u00f3 un prolongado \u201cqu\u00e9\u201d \u00a0mientras abr\u00eda los ojos como platos. Eso significaba que no tendr\u00eda forma de comunicarme con alguien, adi\u00f3s llamadas, mensajes<em>, whats, facebook<\/em>, m\u00fasica,\u2026 Estaba consciente de que no tendr\u00eda televisi\u00f3n o radio (que de todas formas, estaba de m\u00e1s utilizarlos, no lo iba a hacer).<\/p>\n<p>\u201cNo lo sacar\u00e9\u201d, puntualic\u00e9. Viendo el lado positivo eso me ayudar\u00eda a realizar bien este trabajo. La religiosa asinti\u00f3 e hizo de mi conocimiento una lista de deberes y actividades que tendr\u00eda.<\/p>\n<p>Para mi suerte, mis deberes eran los mismos que comet\u00eda en mi casa. Empec\u00e9 a decepcionarme. Si a esto me iba a dedicar el fin de semana, de haberlo sabido sin dudarlo, mejor me iba a descansar. Sin embargo ya estaba all\u00ed, busqu\u00e9, de nueva cuenta, el lado positivo.<\/p>\n<p>En cuanto termin\u00e9 mis encomiendas, me acerqu\u00e9 a conversar con mis compa\u00f1eras de cuarto. Cre\u00eda que charlar con alguien de mi edad evitar\u00eda que cayera de nuevo en decepci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a1Finalmente! algo que no estaba en mi cotidianidad. Mayra y Abril no son de Aguascalientes, ambas provienen de entidades federativas distintas: Durango y Oaxaca respectivamente. Cada una de ellas con una b\u00fasqueda distinta, identidad y asegurarse que eran lo que buscaban hacer de su vida. A la mitad de nuestra pl\u00e1tica, la hermana nos convoc\u00f3, junto con el resto de las j\u00f3venes y religiosas a rezar el <em>\u00e1ngelus<\/em> a las 12 del d\u00eda, hab\u00eda pasado apenas una hora y media desde que hab\u00eda llegado, el tiempo transcurr\u00eda tan lento.<\/p>\n<p>Medio rec\u00e9, en realidad, s\u00f3lo escuchaba atenta lo que anunciaban. Conoc\u00ed al resto de quienes conformaban esta casa de formaci\u00f3n y me dirig\u00ed a la cocina, junto con la hermana Susana y una joven, Jess, a preparar la comida para todas, la cual se llevar\u00eda a cabo a las dos de la tarde.<\/p>\n<p>La preparaci\u00f3n consisti\u00f3 en una receta sencilla:<\/p>\n<p><em>*Vaya a la cocina y rod\u00e9ese del personal y las herramientas necesarias.<\/em><\/p>\n<p><em>*Prep\u00e1rese para todos los escenarios posibles.<\/em><\/p>\n<p><em>*Mantenga la calma en todo momento.<\/em><\/p>\n<p><em>*Pregunte sobre lo que tenga duda, no se quede callado.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya en la cocina, la hermana Susana fue la primera se encarg\u00f3 de entablar la conversaci\u00f3n mientras prepar\u00e1bamos arroz rojo, caldo de pollo, agua de naranja y pl\u00e1tanos con crema.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfEst\u00e1s disfrutando de tu experiencia? \u2013 me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013 S\u00ed, gracias de nuevo por recibirme. \u2013 Respond\u00ed, mientras ve\u00eda de reojo a Jess que a\u00fan no comprend\u00eda bien cu\u00e1l era el prop\u00f3sito de mi visita.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfPara qu\u00e9 es tu experiencia? \u2013 me cuestion\u00f3 despu\u00e9s de terminar de cortar las naranjas.<\/p>\n<p>\u2013 Para un trabajo, es mera curiosidad para ser honesta. Ammmm, vengo a \u201c<em>vivir\u00a0 como ustedes<\/em>\u201d y despu\u00e9s intentar escribir sobre ello.<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Ahhhhh! Tareas. No las extra\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2013 Es aspirante de 24 horas \u2013 a\u00f1adi\u00f3 mi hermana maestra.<\/p>\n<p>\u2013 Si, algo as\u00ed. No es tan diferente, me siento como en casa en relaci\u00f3n a los deberes y as\u00ed. Jejeje \u2013 confes\u00e9.<\/p>\n<p>\u2013 Si, bueno. Tampoco es que te consagres a Dios y seas <em>monja<\/em> un d\u00eda. Todo a su tiempo y poco a poco \u2013 se\u00f1al\u00f3 la religiosa. \u2013 Ahorita est\u00e1s como una joven que siente inquietud, viene a conocer como las dem\u00e1s. Nos dio gusto que nos llamaras para venir, nos pareci\u00f3 interesante, despu\u00e9s de todo es mejor ver y conocer a que imagines cosas. Existen muchos mitos y prejuicios \u00a0sobre nosotras y el porqu\u00e9 elegimos este estilo de vida. T\u00fa debes saberlo, si bien\u00a0 nos va, nos llaman dejadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La hermana agreg\u00f3 las verduras que hab\u00eda cortado a una olla y prosigui\u00f3 amable y c\u00e1lida:<\/p>\n<p>\u2013 Somos una familia, tenemos actividades de una familia. Todas cooperamos con todo y nos apoyamos en la decisi\u00f3n que tome cada una de nosotras, dialogando y compartiendo nuestras opiniones \u2013 cuando volte\u00f3 a verme, debi\u00f3 de percatarse de mi expresi\u00f3n modo <em>si, como no<\/em> y continu\u00f3 \u2013 suena ut\u00f3pico, lo s\u00e9, tambi\u00e9n peleamos, discutimos, trabajamos, vamos a la escuela.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfQu\u00e9 pasa si una chica llega, dice que quiere ser <em>monja, <\/em>despu\u00e9s dice que no\u00a0 y se va?\u2013 me apresur\u00e9 a decir, mientras mi mente dec\u00eda \u201ccon calma, con calma\u201d.<\/p>\n<p>\u2013 La apoyamos en su decisi\u00f3n, las j\u00f3venes vienen a buscar qu\u00e9 es lo que quiere el Se\u00f1or de ellas, todo est\u00e1 en ellas. Pueden elegir quedarse, intentar o decir \u201csiempre no quiero\u201d, no es obligaci\u00f3n quedarse \u2013 prosigui\u00f3.<\/p>\n<p>\u2013 Ahh, ok. Y si se quieren quedar, \u00bfqu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2013 Eso yo lo puedo responder. \u2013 se apresur\u00f3 a decir Jess, quien estaba muy concentrada con el arroz. \u2013 Empiezas con tus procesos de formaci\u00f3n. Hay j\u00f3venes que empiezan con los encuentros vocacionales, que son como breves cursos un domingo al mes, a veces son fines de semana en el que se quedan varias muchachas y se exponen temas en relaci\u00f3n a las celebraciones y sobre\u00a0 las diferentes vocaciones: matrimonio, celibato y vida consagrada. Puedes hacer experiencias m\u00e1s largas y si eliges quedarte,\u00a0 empiezas con el aspirantado. No hay mucha diferencia con la vida que llevas, si vas a la escuela, sigues yendo, igual que con el trabajo, vistes como cualquier chica,\u2026 s\u00f3lo que ya vives con las hermanas. Sigues viendo a tu familia, tienes tareas como en casa y llevas una que otras clases, tienes coloquios, meditaciones. Mmmm, poco a poco te vas desprendiendo de las cosas, como t\u00fa con el tel\u00e9fono. Son distractores para que encuentres tu vocaci\u00f3n. El chiste es que te encuentres y descubran qu\u00e9 con tu vida. No te apures, si te lo devuelven al final.<\/p>\n<p>\u2013 Jajaja, un coloquio con\u2026<\/p>\n<p>\u2013 Una charla con tu gu\u00eda espiritual, donde vas discerniendo.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfDespu\u00e9s?<\/p>\n<p>\u2013Luego, pasas al postulantado. Tu desprendimiento es m\u00e1s grande, usas uniforme y tu preparaci\u00f3n y clases que tomas est\u00e1n m\u00e1s enfocadas a ser religiosa. Sigues con los coloquios. Paso a paso te vas centrando para descubrir a\u00fan m\u00e1s y definir si te gusta o no. Sigue el noviciado y despu\u00e9s tu profesi\u00f3n de votos. Ah\u00ed si ya eres religiosa.<\/p>\n<p>\u2013Ok.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>oooOOOooo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante la comida, disfrut\u00e9 de un humor muy blanco, de an\u00e9cdotas e historias vocacionales. Cada una de las integrantes con personalidades definidas, de diversos or\u00edgenes, al igual que de clase econ\u00f3mica y grado de estudios, unas m\u00e1s t\u00edmidas, otras m\u00e1s extrovertidas, \u00a0pero al fin y al cabo todas unidas, al menos eso percib\u00ed. Al terminar cada quien retom\u00f3 sus actividades, todas marcadas en un horario justo y puntual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es aqu\u00ed cuando llego al inicio de este texto, dieron las cuatro. En mi itinerario prosegu\u00eda la meditaci\u00f3n y despu\u00e9s un coloquio. En resumen: el ruido mental se apoder\u00f3 de m\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al finalizar, me dispuse a buscar a la hermana Susana, pues como mi hermana maestra fungir\u00eda como mi gu\u00eda espiritual. Me pas\u00f3 a una sala y tuve mi <em>\u201cprimer<\/em>\u201d coloquio. Observ\u00e9 detenidamente la habitaci\u00f3n y finalice volviendo a la religiosa. Ah\u00ed puedes hablar de cualquier cosa, inquietudes, temores, deseos, anhelos, etc. todo confidencial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el momento del apostolado, es decir actividad para la propagaci\u00f3n y divulgaci\u00f3n de una causa o doctrina. Como no dirijo o participo en uno en concreto s\u00f3lo las acompa\u00f1\u00e9. En el trayecto me percate de algunas cosas. Te tratan diferente si dices que perteneces a una congregaci\u00f3n. S\u00f3lo hay dos opciones, eres aceptada o no. En ocasiones, hasta son rechazadas por sus propias familias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Observaci\u00f3n curiosa: la gente suele mirarlas con respeto o sin \u00e9l. En s\u00ed, mucha gente no sabe c\u00f3mo dirigirse a ellas, pueden llamarlas madres, hermanas, se\u00f1oras, monjas\u2026 el t\u00e9rmino correcto es religiosa. Sin embargo no se sienten ofendidas si se les expresa de otra forma. No se escapan del acoso, considero que hasta es peor y m\u00e1s grotesco. Suelen compartirles muchas cosas, desde un peque\u00f1o pedazo de pan hasta dinero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las donaciones que reciben, d\u00edgase dinero, ropa, despensa, alientos, medicinas, toda es compartida. Las j\u00f3venes en formaci\u00f3n, durante su desprendimiento le otorgan a los m\u00e1s necesitados su pertenec\u00edas, claro no falta quien les pida ropa que quieran, computadoras, celulares, entre otros.\u00a0 Las religiosas no poseen muchas pertenencias, s\u00f3lo aquello que necesitan. Un par de cambios, objetos de aseo personal, material de trabajo por nombrar algunas. A su vez, tambi\u00e9n trabajan, son maestras en colegios, venden comida y algunas manualidades como bordados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dentro de sus actividades tambi\u00e9n hay recreaci\u00f3n. Me sorprend\u00ed cuando supe que tendr\u00edamos fogata en el patio. Despu\u00e9s de los deberes y dependiendo del d\u00eda y las actividades del d\u00eda siguiente, hay recreaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Concluimos el d\u00eda con una oraci\u00f3n y nos dirigimos a nuestras respectivas habitaciones. Eran las 9:36 y ya deb\u00eda dormir, esperaba que la caminata, las actividades, algo me hubiera cansado. Antes de acostarnos, convers\u00e9 un poco con mis compa\u00f1eras de cuarto y las deje descansar. Despu\u00e9s de todo, ellas si duermen temprano. Media hora era una eternidad, pens\u00e9 en leer pero las luces deb\u00edan permanecer apagadas. No pod\u00eda dormir y para acabarla, hab\u00eda que madrugar para ir a misa y despu\u00e9s de misi\u00f3n <em>corta<\/em>. Esa iba a ser mi \u00faltima actividad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muy <em>malota<\/em> saqu\u00e9 mi celular y lo revise para matar el tiempo (no me vaya a rega\u00f1ar hermana, despu\u00e9s de que lea esto), despert\u00e9 a mis compa\u00f1eras y se vieron tentadas a usarlo tambi\u00e9n. Lo apagu\u00e9 y guard\u00e9 de nuevo. Susurrando, volvimos a platicar, tanto as\u00ed que seguimos cerca de las dos de la ma\u00f1ana. Levantarse iba a ser una misi\u00f3n imposible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En definitiva nuestro aspecto era p\u00e9simo, todas ojerosas y desveladas, parec\u00edamos enfermas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>oooOOOOooo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La misi\u00f3n, fue sin duda una de las mejores cosas que viv\u00ed. Lejos de ir a predicar, la convivencia con la gente, sus ense\u00f1anzas y apertura\u00a0 es enriquecedor.\u00a0 Reiter\u00e9 que nuestros problemas son m\u00ednimos en comparaci\u00f3n, nuestra vida est\u00e1 llena de lujos. Es triste saber que para mucha gente a\u00fan el agua potable y la luz es un privilegio muy grande. <em>Lugares que aparecen en el mapa, pero no aparecen en el mapa.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La calidad de vida de las personas, lo que tienen hacer para sobrevivir es admirable. Casas, si as\u00ed puede llam\u00e1rseles, hechas de paredes de nopal, cart\u00f3n, lonas de diversos candidatos y alambres. En ocasiones, cuando la misi\u00f3n es m\u00e1s larga, comparten el intento de techo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para la misi\u00f3n\u00a0 llevamos ropa, despensa, dinero, juguetes y comida para compartir durante la visita. Los peque\u00f1os detalles y como la gente nos recibi\u00f3 era de verdad emotivo. No iba como una joven m\u00e1s que iba a conocer el lugar\u00a0 darse cuenta de la realidad, iba como aspirante y reforc\u00e9 lo que ya sab\u00eda. Cada d\u00eda por lo mejor que lo pinten, la decadencia es mayor. Verdaderamente no alcanza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al igual que el resto de las religiosas y las dem\u00e1s j\u00f3venes en formaci\u00f3n ayud\u00e9 cooperando y limpiando el lugar, entregamos las donaciones que tra\u00edamos, comimos y jugamos un rato. Tambi\u00e9n hubo catecismo, pero est\u00e1 dem\u00e1s mencionarlo. Fue una experiencia sumamente nutridora en diversos aspectos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con eso conclu\u00ed mi experiencia como aspirante, tuve otro coloquio. Compart\u00ed las conclusiones que obtuve, lo que observe y lo que escribir\u00eda al respecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De todas las cosas que te pueden marcar, realizar este tipo de ayuda como algo cotidiano, con todo el gusto del mundo es uno. Lo curioso es el apoyo o discriminaci\u00f3n que se recibe por el estilo de vida que se le elige.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La confusi\u00f3n que percib\u00ed es continua, el saber si haces lo correcto, si no.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bien es dicho nunca juzgues a un libro por su portada, sin embargo las portadas se crearon para juzgarse, y <em>\u201cproteger\u201d<\/em> de alguna manera el contenido de cada una de las letras impresas en las p\u00e1ginas del mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito, o inconsciente, caemos en ese clich\u00e9 absurdo. Por m\u00e1s que quisi\u00e9ramos o manifest\u00e1ramos que no caemos en la t\u00edpica faceta de criticar y ser parcial. En nuestras actividades diarias las hacemos constantemente, o por lo menos, estamos rodeados de ellas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Decir que hay una excepci\u00f3n o escapatoria es una mera falacia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es com\u00fan que en conversaciones sobre el futuro de los hijos se hable mucho de que sea doctor(a), arquitecto(a), abogado(a), entre otras serie de profesiones, esto sobre todo en lo que se refiere a la gente citadina. En el campo, las profesiones var\u00edan un poco m\u00e1s, sobreponiendo mucho la figura de servicio en el matrimonio, aunque la vida religiosa (en algunas comunidades) es una buena opci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es com\u00fan que una chica diga <em>\u201cquiero ser monja\u201d<\/em>, pertenecer a una congregaci\u00f3n, entregarse a Dios para ser de \u00e9l y por \u00e9l. La que tiene la valent\u00eda de hacerlo siempre es tachada de dejada, cotorra o (como decirlo) desagradable a la vista.<\/p>\n<p>A veces al tomar esta decisi\u00f3n no se cuenta ni que con el apoyo de la misma familia y aquellos que dicen ser \u201camigos\u201d; aunque si apreciamos el lado positivo les ayuda\u00a0 a descubrir\u00a0 quienes realmente entran en ese concepto.<\/p>\n<div class=\"likebtn_container\" style=\"\"><!-- LikeBtn.com BEGIN --><span class=\"likebtn-wrapper\"  data-identifier=\"post_263\"  data-lang=\"es\"  data-style=\"\"  data-unlike_allowed=\"\"  data-show_copyright=\"\"  data-item_url=\"https:\/\/comunicacion.uaa.mx\/revista\/?p=263\"  data-item_title=\"\u00a1A toda Madre!\"  data-item_image=\"https:\/\/comunicacion.uaa.mx\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/10494683_843317622347169_1706439383912375343_n.jpg\"  data-item_date=\"2016-04-01T18:56:08-06:00\"  data-engine=\"WordPress\"  data-plugin_v=\"2.6.64\"  data-event_handler=\"likebtn_eh\" ><\/span><!-- LikeBtn.com END --><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Catalina Pe&ntilde;a narra su experiencia de reclusi&oacute;n m&iacute;nima en un convento. 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