Mano a Mano Entre Bruno Aloi y César Ruíz

César Ruíz triunfó y sumó cuatro fechas en Hidalgo gracias a la entrega que tuvo con la afición hidrocálida.
Todo comenzó con el Himno Nacional que la afición remató con el grito de ¡libertad! La novillada le abrió las puertas de cuadrillas a Bruno Aloi y a César Ruíz para disputarse el mano a mano que los enfrentaría en la lidia de los astados de la ganadería Santa Cruz.
Aloi entró al ruedo seguido de “Enciéndeme” (365 kg), las banderillas cubrieron al novillo y entre pases naturales la elegancia silenciosa del diestro enfrentó al astado entre el sol y la sombra. Luego de un empujón que dejó al novillero en el suelo, el novillo cayó en el primer intento dándole a Bruno una oreja.
A su ingreso al ruedo, César Ruíz enfrentó la bravura de “El Abrazo” (420 kg), colocó las banderillas dándole realce al tercio.
En una cambiada de rodillas emocionó al público. La montera concedió la suerte y el sigilo de los pases en la sombra consolidó la faena y le permitió a Ruíz conseguir un apéndice.
Bruno esperó la salida de “Berny” (398 kg). El burel corrió con fuerza por el ruedo para enfrentar a Aloi. Después de la colocación de las banderillas la verónica de Bruno provocó el aplauso del público. Luego de algunos naturales se creó el silencio para concretar la estocada que despidió a Berny. Aloi salió del ruedo con palmas tras perder posibles trofeos por el fallo con la espada.
“Cuatro Vientos” (417 kg) retó al picador, quien midió la bravura del toro y trastabilló hasta terminar en el suelo. Luego de su salida la música y las parvadas cobijaron la faena de Ruíz, quien logró que el toro siguiera la muleta con algunos quites y forzando algunos naturales.
“Cuatro Vientos” rompió la muleta con el cuerno y al escuchar el crujir del palillo un niño pidió con ilusión al novillero que se lo diera de regalo, a lo que César accedió. Al término de la faena, Ruíz fue despedido con algunas palmas que resonaron en el silencio de los asistentes.
El atardecer deslumbró y “Noche” (425 kg) llegó mientras Bruno se persignaba desde el callejón. El novillero entró al ruedo y luego de algunos pases el toro fue banderilleado. Aloi siguió con naturales y tras algunos pases por la derecha, se escuchó en la plaza el primer aviso que alertó de un novillo complicado que le dejó a Aloi el silencio de los aficionados luego de una estocada que acabó con el descabello de “Noche”.
“Un Segundo” (405 kg) le bastó a César Ruíz para decidirse a recibir al toro castaño de rodillas frente a toriles. Después de tres cambiadas de hinojos, tres pares de banderillas y un tercer tercio lleno de emoción por parte de la afición que gritó con júbilo y levantó carteles con su nombre celebrando los pases por alto de rodillas, despidió a “Un Segundo” con una palmada de agradecimiento, pues le fueron brindadas dos orejas a petición del público que solicitó en varias ocasiones la “Pelea de Gallos” para acompañar la última faena de la tarde.
César Ruíz fue el triunfador de la novillada de feria con tres orejas que fueron aplaudidas por la afición y que dejan una nueva expectativa para la siguiente temporada.
Texto: María Clara Estrada González
Fotos: Cesar Nuno

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