Siete cortometrajes realizados por estudiantes de la UAA fueron seleccionados oficialmente en el Festival de Cine Joven No Somos de Cristal (Guadalajara, 7–9 de mayo). La universidad obtuvo además tres premios: PIEZA (o Siluetas de Ausencia) de Andrés Castañeda Ruiz Esparza como mejor cortometraje experimental; AVA (Ahora vivimos aquí) de Mariana Bracho como mejor cortometraje documental y Crucificada de Victoria Tonantzin Layune fue reconocido por la mejor dirección. Los resultados completos y los trabajos ganadores están disponibles en nuestrocine.mx
Organizado por estudiantes del Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajara —como actividad académica y proyecto de concentración—, “No Somos de Cristal” reunió producciones de jóvenes realizadores en tres categorías principales: cortometraje experimental, documental y ficción; Contó con proyecciones, charlas y espacios de intercambio profesional.
La UAA acompañó la participación de la delegación con apoyos logísticos: el traslado de los estudiantes fue gestionado con la coordinación del decanato y rectoría; el hospedaje corrió a cargo de los propios integrantes. Los estudiantes destacaron la importancia de mostrar la producción audiovisual de Aguascalientes en circuitos nacionales y de conectar con redes profesionales y académicas durante las jornadas de proyección y las charlas del festival, informaron en entrevista algunos de estos galardonados.
La UAA compitió con siete títulos seleccionados
Cortometraje experimental: Paisajes emocionales (Mariana López Hernández); PIEZA (O siluetas de ausencia) (Andrés Castañeda Ruiz Esparza).
Cortometraje documental: Ahora vivimos aquí (Mariana Bracho), VIHDA (Gustavo Martínez Velázquez), Crucificada (Victoria Tonantzin Layune).
Cortometraje de ficción: Remedio para las nanas (Ragüel Pallares Andrade); Fue en un café (Francisco Silva).
Los realizadores hablan de su trabajo
Andrés Castañeda (PIEZA)
Su trabajo experimental aborda las ausencias identitarias mediante un ensamblaje de técnicas (incluido el uso de 35 mm y animación mix-media). Al recibir el premio, Andrés relató la emoción del momento: “ver a mis compañeros ahí aplaudiendo… fue un momento muy, muy emotivo”. PIEZA se nutre de la escritura libre del autor y de materiales intervenidos que trabajan memoria y forma.
Gustavo “Gus” De Velázquez (VIHDA)
El documental nació como ejercicio académico y evolucionó hacia una pieza poética sobre la vivencia del VIH; combina testimonios de activistas (entre ellas Kenya Cuevas y Rosalinda Arechaga) y una propuesta formal que busca alejarse del reportaje convencional. “Lo que me gustó fue el diálogo que se provoca después de la proyección”, dijo Gus al compartir su experiencia en sala.
Ragüel Pallares (Remedio para las nanas)
La ficción breve parte de una anécdota familiar —un niño que intenta crear una “poción de inmortalidad” para su abuela— y se filmó con una estética cercana al cuento. Ragüel definió su cortometraje como “un regalo”: “el cortometraje está dedicado a mi abuela, es un regalo para mi familia”.
Mariana López (Paisajes emocionales)
Una pieza híbrida que ella misma define como un cine-ensayo sobre la memoria y la metamorfosis del recuerdo: imágenes fotográficas, voces y fragmentos íntimos conforman una obra donde participa gran parte de su entorno familiar. Mariana explicó la idea central: “la memoria distorsiona y transforma la realidad; la metamorfosis de la realidad a través de la memoria”.


