El empate a uno entre las Centellas y el San Luis fue un respiro tras una racha pesada de derrotas, aunque el nivel de juego mostró la realidad de dos equipos de la parte baja de la tabla.El ambiente dominical era muy tranquilo; las cortas filas favorecieron un entorno familiar en el estadio. Tanto así, que cuando el partido inició, los únicos sonidos eran los del partido; el murmullo de la gente en las gradas apenas se escuchaba y permitía que los gritos en el campo, desde la banca y hasta los golpes al balón resonaran en el inmueble de la colonia Héroes.
Desde el comienzo, el encuentro se mostró físico. Ambos equipos buscaban fervientemente la posesión de la pelota; sin embargo, la falta de creatividad y profundidad en ambas escuadras fue la característica de la tarde, provocando un estancamiento del juego en el mediocampo.
San Luis se mostró más propositivo al ataque, probando con pelotazos largos y desbordes por la banda, pero sin concretar nada. Ante estos intentos, destacaron las actuaciones de las juveniles Avril Navarro y Ana Torres, quienes ya hilan varios partidos jugando bastante bien, aunque en una defensa necaxista que sigue sin mostrar estructura.
La afición, por su parte, se dedicó a platicar entre sí, como si de una tarde de café se tratara; de vez en cuando, se escuchaba cómo algún familiar de una Centella alentaba desde la tribuna.
Sin más emociones, al segundo tiempo, Necaxa buscó un juego más ambicioso con sus cambios y la búsqueda de centralizar sus ataques, mientras que San Luis apelaba a las bandas.
Aunque el Necaxa parecía más fuerte, no fue hasta el minuto 56 cuando, en una jugada que comenzó desde la banda derecha, el balón llegó a la media luna; ahí, Sandra Arévalo lanzó un bombazo pegado al palo, imposible de atajar. Todo apuntaba a que San Luis se llevaría el partido por la mínima y sumaría 11 puntos, mientras que las Centellas sumarían 19 derrotas en sus últimos 20 partidos. Sin embargo, al minuto 69, Aurora Suárez fue expulsada por acumulación de faltas. Esto significó impulsó al equipo local, con los cambios viéndose reflejados en el ataque. Sin embargo, San Luis supo recortar esa desventaja metiéndose en el área y provocando una falta inexistente que la jugadora visitante supo vender, marcando un penal.

Afortunadamente para el conjunto electricista, el penal fue bastante anunciado, por lo que la portera local pudo evitar que la diferencia se agrandara. Gracias a esta acción, la escuadra local creció y empezó a buscar espacios por el centro y por la banda derecha. Fue precisamente por esa banda desde donde se envió un centro, poco más adelante de la media cancha, que Sashenka Porras remató con fuerza y elegancia, marcando el empate en los los minutos del partido.
Se agregaron cinco minutos. San Luis realizó cambios en busca de enmendar el empate, mientras que el Necaxa seguía insistentemente buscando la posesión del ataque. Tanto así que, en una contra de la escuadra local, la defensora potosina Citlali Hernández, en un acto de desesperación, jaló del cabello a su rival para frenar el avance visitante. Esto le valió la tarjeta roja y provocó una reacción explosiva de su técnico, quien fue a encararse con el tercer árbitro.
El partido
no dio para más. Al finalizar, las jugadoras de ambos equipos se tiraron al piso sincrónicamente, reflejo de un duelo duro que, combinado con la hora, generó un juego más lento y un mayor desgaste en las atletas que durante todo el partido se tiraban al pasto.
El encuentro resultó insípido en el balance final. Las Centellas apenas pudieron mantener el empate y las potosinas, aun con nueve jugadoras, no lograron llevarse la victoria. Un juego sin creatividad donde ningún equipo propuso nada claro; los goles, más que jugadas colectivas, se sintieron como acciones aisladas.
Al cuestionar al director técnico potosino sobre el encuentro, mostró su inconformidad frente al arbitraje declarando:
“Mantuvimos la intención de proponer contra un equipo que al final no propone nada; propone simplemente destruir y tratar de aprovecharse de un error. Hoy caímos en muchos y los hicimos ver que eran un equipo fuerte”.
Texto, fotos y video: Diego Meza; LCI; 4to Semestre.



