Por Joaquín Marín
Desde pequeño, la verdad nunca tuve mucha supervisión en cuanto a lo que veía en la televisión, y desde entonces la animación para adultos se convirtió en uno de mis géneros favoritos de entretenimiento. Desde clásicos como South Park hasta títulos más recientes como Efectos Colaterales, siempre me ha llamado la atención cuando la animación decide contar historias que no necesariamente están dirigidas a un público infantil.
Sin embargo, creo que en los últimos años este tipo de animación ha tenido una caída importante. Cada vez es más común encontrar series que dependen demasiado de chistes sexuales, dobles sentidos, groserías o referencias constantes a la cultura pop, mientras que sus historias terminan siendo bastante simples o directamente sosas. Ojo, no significa que este tipo de humor sea malo; existen series que saben utilizarlo muy bien y convertirlo en sátira. El problema es que cada vez son menos las que consiguen equilibrar ese humor con una buena historia.
También puede existir un problema cultural. Hay series cuyo humor funciona perfectamente para el público estadounidense, pero que para nosotros en Latinoamérica puede resultar menos atractivo porque depende demasiado de referencias o situaciones muy específicas de su contexto.
Aun así, tenemos ejemplos como Smiling Friends y Rick y Morty, que consiguen utilizar este tipo de humor sin depender exclusivamente de él. Y precisamente por eso, desde hace tiempo tenía la sensación de que no había aparecido una nueva serie animada para adultos que realmente me llamara la atención.
O eso pensaba.
Hoy 5 de octubre, navegando por HBO Max para ver qué había de nuevo, me encontré con una serie animada que inmediatamente me llamó la atención: Get Jiro!
Sí, ya sé que actualmente también está en emisión El Presidente Curtis, pero, siendo sinceros, aunque me parece entretenida y hasta ahora lleva una historia interesante, al final es un spin-off de Rick y Morty que, en mi opinión, funciona más como un complemento para apaciguar a los fans de Rick y Morty después del final de su novena temporada. Pero Get Jiro! es otra cosa completamente distinta.
La serie está basada en la novela gráfica de 2012 escrita por Anthony Bourdain (quien falleció en 2018) y Joel Rose, con arte de Langdon Foss. La adaptación animada fue desarrollada por Alessandro Tanaka y Brian Gatewood y producida por Warner Bros. Animation y DC Studios para Adult Swim. Su estreno ocurrió el 3 de octubre en Adult Swim y llegó a HBO Max al día siguiente. La primera temporada contará con diez episodios.
Y aunque nunca había tenido contacto con este título antes de comenzar la serie, después de ver sus primeros dos episodios puedo decir que me atrapó completamente.
¿De qué trata Get Jiro!?
La historia ocurre en un Los Ángeles postapocalíptico de un futuro cercano en el que la comida se convirtió en uno de los elementos más importantes de la sociedad. La tecnología ha sustituido buena parte de las experiencias humanas, pero existe algo que todavía no puede reemplazarse: comer.
Por eso, los chefs se convirtieron en las personas más poderosas de la ciudad. Ya no son simplemente cocineros; son prácticamente figuras de poder que controlan restaurantes, ingredientes y hasta territorios. La comida funciona como moneda de cambio y también como una forma de determinar la clase social de cada persona.
Los Ángeles está dividida en diferentes zonas. En el Anillo Exterior vive la población de menores recursos, una zona mucho más peligrosa en la que abundan restaurantes pequeños y de menor categoría. Mientras tanto, el Anillo Interior concentra una sociedad con mayor poder adquisitivo y restaurantes mucho más exclusivos.
Pero el problema es que los grandes chefs también controlan los ingredientes. Los restaurantes pequeños dependen de ellos para conseguir carne, vegetales, especias y otros productos, por lo que prácticamente tienen que seguir sus reglas. Cultivar tus propios alimentos o conseguir ingredientes por tu cuenta puede convertirse en una sentencia de muerte para tu negocio.
Y es precisamente en este mundo donde aparece nuestro protagonista.
Jiro es un misterioso chef de sushi proveniente de Japón, un cocinero extremadamente habilidoso que llega a Los Ángeles con una filosofía muy clara sobre cómo debe prepararse y comerse el sushi además de que considera que cada preparación de comida debe tener “magia” que sería la forma en que se prepara cada alimento. Es un personaje serio, reservado y prácticamente inexpresivo, pero también es uno de los personajes más peligrosos de la serie.
Porque sí, Jiro no solamente utiliza sus cuchillos para cortar pescado.
También sabe utilizarlos contra cualquiera que se meta con él.
De hecho, una de las cosas que más me llamó la atención desde el primer episodio es cómo la serie convierte las reglas de la cocina en auténticas reglas de supervivencia. Algo tan absurdo como utilizar incorrectamente la salsa de soya puede terminar teniendo consecuencias bastante más violentas de lo que uno esperaría. Y ahí es donde Get Jiro! empieza a mostrar realmente su propuesta.
Después de ver el episodio piloto y el segundo capítulo, la historia consiguió atraparme completamente.
Sí, puedo reconocer que la premisa puede llegar a sentirse un poco cliché: tenemos al personaje que llega desde otro lugar, tiene un pasado misterioso y termina involucrándose en los problemas del sitio al que acaba de llegar. Pero lo interesante es la manera en la que la serie utiliza esa estructura.
Porque en lugar de hacerlo con el típico pistolero, detective o mercenario, aquí tenemos a un chef de sushi que termina enfrentándose a verdaderas organizaciones criminales disfrazadas de restaurantes.
Y creo que ahí está gran parte del encanto de Get Jiro!.
La serie consigue explicarte las reglas de su mundo desde el primer episodio sin detenerse demasiado a explicarlas. Entiendes rápidamente cómo funciona la sociedad, quiénes tienen el poder, cómo se divide la ciudad y por qué Jiro termina involucrándose en este conflicto.
Lo hace de una manera rápida y digerible, pero sin sentirse acelerada.
Además, las escenas de acción me sorprendieron bastante. La serie no tiene miedo de ser extremadamente violenta y absurda al mismo tiempo, y creo que esa combinación funciona muy bien con el concepto. Jiro puede estar preparando sushi en una escena y, pocos minutos después, estar utilizando un cuchillo para enfrentarse a alguien.
Y aunque los diseños de los personajes no son completamente fieles a los de la novela gráfica, me parece que funcionan muy bien para una serie animada. Tienen una identidad propia y, sobre todo, permiten que las escenas de acción sean bastante dinámicas.
La animación
Otro de los puntos que más me llamó la atención fue precisamente la animación.
Visualmente, Get Jiro! me recordó bastante a algunas de las producciones animadas de DC, especialmente por el diseño de personajes, la iluminación y la forma en la que están construidas las escenas de acción. Y tiene sentido, ya que Warner Bros. Animation y DC Studios están detrás de la producción.
La animación es bastante fluida y las escenas de acción están muy bien logradas. Pero algo que también me gustó es que la serie sabe cuándo utilizar la violencia de manera exagerada y cuándo dejar que una escena simplemente respire.
Y esto es importante porque Get Jiro! no intenta ser únicamente una serie de acción.
También es una sátira.
Debajo de todos los cuchillos, peleas y chefs que prácticamente funcionan como capos criminales existe una crítica bastante clara hacia la cultura gastronómica, el elitismo, la obsesión por la comida y la importancia que hemos llegado a darle a ciertos chefs y restaurantes.
Y aquí es donde se nota bastante la influencia de Anthony Bourdain.
La premisa original de Get Jiro! nació precisamente como una sátira de la cultura gastronómica y de la obsesión por la alta cocina, algo que la adaptación mantiene y lleva a un terreno mucho más violento y absurdo.
¿Y qué tal el doblaje?
Yo comencé la serie doblada al español y, por lo menos en estos primeros episodios, me pareció bastante bueno. No pude confirmar de manera suficientemente fiable quién interpreta a Jiro en el doblaje latino, así que prefiero no aventurar un nombre.
Lo que sí está confirmado es que en la versión original Brian Tee, conocido principalmente por Chicago Med, es quien presta su voz a Jiro. Y algo que me gustó de su interpretación (porque si, volví a ver los dos episodios en su idioma original) es que no intenta hacer al personaje exageradamente intimidante. Jiro es un personaje de pocas palabras y bastante contenido, por lo que la interpretación funciona precisamente porque no necesita estar gritando para transmitir que es peligroso.
¿La recomiendo?
Definitivamente.
Si te gusta la animación para adultos, pero ya estás un poco cansado de que muchas series dependan exclusivamente de chistes sexuales, groserías, referencias a la cultura pop o humor absurdo sin una historia detrás, creo que vale bastante la pena darle una oportunidad a Get Jiro!.
Siendo completamente sincero, esta es la primera vez que tengo un acercamiento a este título. No he leído la novela gráfica, así que no puedo hablar de qué tan buena es la adaptación respecto al material original. Pero tampoco creo que sea necesario haberla leído para disfrutar la serie.
Después de solamente dos episodios, la historia ya consiguió atraparme y tengo curiosidad por saber hacia dónde nos va a llevar este conflicto entre chefs.
Porque sí, la historia en sí misma no es necesariamente la más original que hemos visto. Tenemos al protagonista misterioso, un mundo controlado por gente poderosa y una guerra entre distintos grupos. Pero Get Jiro! toma todos esos elementos y los mete en un mundo donde la comida es poder, los chefs son criminales y un cuchillo de sushi puede ser tan peligroso como cualquier arma.
Y, sinceramente, ya hacía falta una serie animada para adultos que quisiera contar una historia antes que simplemente hacer chistes.
Por eso, Get Jiro! es mi recomendación de esta semana.
