Cartas de Porfirio Diaz; trabajos de Jesús Contreras y su familia, colecciones de los músicos Alfonso Esparza Oteo y Manuel. M Ponce son solo algunos de los muchos tesoros que alberga el Archivo Histórico de la UAA.
La doctora Marcela López Arellano, jefa del Archivo General e Histórico de la Universidad, explica que no solamente se guardan archivos administrativos de la institución, también se alberga la historia de la Universidad, del estado y de sus personajes emblemáticos.
El origen del archivo histórico
Con su habilidad de maestra de investigación en la carrera de Historia, la doctora López Arellano, comienza contando que a mediados del siglo XIX cuando el presidente Benito Juárez obligó a la iglesia a desamortizar algunos edificios de las congregaciones religiosas y la iglesia, entre ellos el convento donde actualmente se localiza el edificio central de la UAA y Museo de la Muerte, donde se inició la Escuela de Agricultura para después ir cambiando de nombre como Escuela Preparatoria de Comercio y posteriormente al Instituto Autónomo de Ciencias y Tecnología (IACT).
Durante esa transición se encontraron cajas de archivo del IACT que contenían actas de exámenes, libros, registros de alumnos y profesores etc. Las que no se perdieron o que no fueron retiradas de la institución se conservaron en la universidad en años posteriores sin que se les diera mucha importancia.
El proceso de archivado e inicio del archivo histórico tomó fuerza cuando Humberto Martínez de León, primer rector de la UAA comenzó a fotografiar distintos eventos, como conciertos, exámenes de grado, informes de rectores, entre otros. Fotografías que donaría a la institución, acción que repetirían sus sucesores y que haría que se comenzaran a organizar creando así la fototeca, la sección fotográfica del archivo histórico.
Lo compone una gran cantidad de documentos tanto del Instituto Autónomo De Ciencias y Tecnología, los propios registros de la Universidad, las donaciones que terceros han realizado a lo largo de los años, lo que lleva a la parte más completa e intrigante del archivo, la bóveda “Jesús f. Contreras”.
Es un pequeño centro de investigación que alberga alrededor de nueve mil documentos, entre ellos se encuentran los documentos que se conservaron del edificio central pertenecientes al Instituto Autónomo de Ciencias y Tecnologías, también se guardan los registros históricos de la propia universidad y las donaciones hechas por terceros.
Como refiere la propia página de la bóveda, “los documentos que conforman este fondo estuvieron bajo resguardo de la familia Contreras Elizondo y sus descendientes. Los documentos de cada personaje fueron donados en distintos periodos por el Mtro. Carlos Contreras de Oteyza, bisnieto de Jesús F. Contreras y Carmen Elizondo”.
Se organizan y se archivan con el fin de preservarlos para su uso, consulta y estudio, muchos de estos han sido digitalizados debido a su antigüedad para facilitar su manipulación.
Fue construido a petición del bisnieto de Jesús F. Contreras quien donó el archivo personal de su bisabuelo y otros miembros de su familia como su abuelo, el arquitecto Carlos Contreras Elizondo y su tío el dramaturgo y poeta José F. Elizondo, hicieron la petición para que la universidad adaptara un lugar con condiciones de luz y clima específicos para guardar todos estos tesoros.
Desde su apertura en el año 2012 hasta el presente se siguen recibiendo donaciones de todo tipo de más personas que han querido que la universidad organice los documentos y los ponga a consulta.
Personajes y sus hallazgos
Existen varias colecciones que se encuentran en proceso de organización, otras que ya están listas y algunas que apenas se empiezan a organizar: Alfonzo Esparza Oteo, Aquiles Rodríguez Nava, Aurora Correal, lo miembros que ya mencionamos de la familia Elizondo y Contreras; la familia Silva Ibarra, Manuel M Ponce, Óscar Malo Flores y José Dávila Rodríguez.
Por ejemplo, de Aurora Correal, la escritora del exilio español se tienen sus poemas y cartas que hizo durante su estadía en México, de José Contreras están; las cartas que compartía con sus amigos, las que redactaba a Porfirio Díaz en busca del pago por su trabajo que él cómo su esposa redactó; la última escultura que hizo luego de que perdió su brazo que es de unas almas ascendiendo al más allá y sus dibujos medio ¨chuecos¨ porque los estaba haciendo con su mano no dominante.
En una de estas el mismo Porfirio Diaz le mandó una carta donde le decía que no se rindiera con su arte y que aprendiera a usar su otra mano.
El interés de la comunidad y porqué es importante
Ya sea la página del archivo o en Facebook, que es donde se encuentra mucho del contenido se suele consultar más los catálogos en digital que los físicos, entonces se publican infografías donde se da un pequeño contexto del personaje y de su obra en caso de que sea algo de su autoría; en el caso de las fotos se incluye su nombre, quién es y un poco de contexto de la foto. Esta es la publicación semanal del archivo activa desde 2015 y que esta organizada en la pagina desde su inicio.
También han pasado por aquí alumnos de distintas carreras para ser becarios; unas chicas que eran de mercadotecnia que no encontraron otro lugar vinieron y grabaron unos tik toks para hacer ruido y bromeando con lo más interesante que se tiene las cartas de Porfirio. Y unas chicas gemelas que eran de Calvillo, también de comunicación
Por eso ordenar todos estos archivos, para poder crear estas colecciones completas y organizadas, en el archivo se han hecho muchos libros con los documentos ordenados: historia y memoria entre melodías AUTOR, el catálogo de Alfonzo Esparza Oteo AUTOR, raíces de la UAA 1,2 y 3 AUTOR que es el trabajo de organización y revisión de los documentos del Instituto Tecnológico de Ciencias y Tecnologías;
El avance y futuros catálogos
Actualmente nos encontramos en proceso de clasificación y registro de todo el acervo documental para consolidar un catálogo histórico claro y completo. Con esto buscamos facilitar el acceso a la información para la misma comunidad universitaria y para los investigadores que deseen consultar nuestros archivos.
Los proyectos más completos que se pueden encontrar prácticamente son las clasificaciones de las publicaciones universitarias como las revistas de agronomía, medicina, derecho y otras que abarcan desde la década de 1970 hasta la actualidad, como la digitalización total de la revista Caleidoscopio.
Asimismo, se ha concluido el catálogo de Alfonso Esparza Oteo, presentado en un volumen impreso que compila partituras, documentos de trabajo y correspondencia del compositor. Esta obra está disponible en formato digital y a la venta en la librería de la universidad.
Otros archivos, como los de Jesús F. Contreras y Aurora Correa, continúan en proceso debido al elevado número de documentos y al detallado trabajo de catalogación pues hacer los catálogos y clasificar la información es un proceso bastante largo y que requiere revisiones cuidadosas y exhaustivas. No obstante, su eventual finalización ampliará significativamente el acceso a los materiales y le dará un gran plus al archivo histórico y al catalogo de la misma universidad. Al final, “el proceso es lento, pero bonito”, concluyó Marcela López Arellano.


