Cae Rayos Ante Atlas

El partido da inicio y todo el estadio se llena de rojo y blanco.

De un lado se escuchaban los Rayos, del otro Atlas y mientras los policías reacomodaban a la afición rojinegra, una señora atrás mío le decía a su hijo “mira como ambas aficiones conviven sin necesidad de pelearse”, mientras todo esto pasaba el Atlas atacaba por el lado izquierdo agobiando a la escuadra local sin la posibilidad de pasar los 3/4 de cancha.

El partido poco a poco se fue emparejando, sin embargo, ambas aficiones no se apagaban, por un lado, la afición del visitante rugía mientras la parcialidad del Necaxa respondía más fuerte. Aunque el partido parecía trabado en medio campo, la intensidad por parte de los jugadores también se demostraba al igual que la afición, tanto así que el jugador número 4 Alexis Peña, empujó al jugador 32 de los Zorros, Uros Djurdjevic que ya tenían pique entre sí, provocando un leve altercado entre jugadores y también cuerpo técnico, lo que fue disuelto por el árbitro.

Cuando mejor se veía el Atlas al minuto 36 el jugador numero 15 Paulo Ramírez fue expulsado por una plancha hacía un jugador del Necaxa, la afición aplaude está acción mientras que la afición atlista se queda en silencio.

Aunque los tapatíos tenían uno menos eso no se veía reflejado en el partido, pues no bajó las revoluciones de su juego, más bien parecía que la expulsión fue al local. No fue hasta que, en una jugada en conjunto desde un tiro de esquina, donde el jugador 58, Arturo Alfonso, termina enviando en centro razo a la media luna donde Gaddi Aguirre se la regresa y termina definiendo de una manera espectacular determinando en el único goooooooool del encuentro. Como dato adicional, el tanto se generó de la misma banda derecha por donde se generaron los dos goles en el partido anterior contra Monterrey.

Se agregan 5 minutos pero al 46′ gracias a un codazo en área chica, Julián Carranza es expulsado por doble amarilla ya que al 40 había sido amonestado por una falta donde el jugador contario la supo vender.

Para el inicio del segundo tiempo se realizaron varios cambios en defensa que mejoraron significativamente al Necaxa. Por su parte el ambiente en ambas gradas se apagó, aunque poco a poco se fueron prendiendo. Rayos empezó a tener la poseción del balón moviéndolo de un lado para otro, destacó la buena inercia que tenían Kevin Rosero y Tomás Badaloni pero con muy poca efectividad.

Después de eso no vimos mucho de los 2 equipos ya que el Necaxa no tenia creatividad en ataque y el Atlas esta muy bien en defensa, pero se veían lentos tratando de salir. En un contrataque del cuadro visitante, se deja al descubierto la deficiencia en la defensa lateral, pero aun así Necaxa seguía propositivo pues ya llevaban varios tiros que Camilo desviaba o se iban para un costado.

El partido después de un tiempo se convirtió de ida y vuelta, pero para los policías ya que al minuto 64 a la altura de las gradas donde estaba la mayoría de la porra local se presentaron empujones entre aficionados presuntamente porque alguien le aventó una cerveza hacia otro aficionado, pero el actuar de los uniformados género que rápidamente se calmaran las cosas. Al mismo tiempo un jugador del Atlas se lesiona provocando que los aficionados volteen de un lado y de otro.

El partido seguía con varias llegadas por parte del Necaxa, pero sin concretar. Sin embargo, la afición de ambos lados seguía alentando y con esa misma intensidad empezó a llover, los aficionados del cuadro rojinegro decidieron moverse a los pasillos mientras que los aficionados locales ni se inmutaron.

16557 personas que fue la cifra total de asistencia que presenció un partido en el que Necaxa intentaba, pero no lo lograba y Atlas avanzaba en contrataque, pero no podía pasar de 3/4 de cancha, aún así, esto no importaba mucho pues los Zorros iban ganando.

Las acciones finales fueron sorprendentes mucha emoción, pero pocos goles, y aunque se podía oler las anotaciones, estas nunca llegaron.

En la salida lo único que se escuchaba era la felicidad de la afición tapatía mientras la policía llevaba a un detenido.

 

Texto: Diego Rafael Meza Pedroza; LCI, 4to Semestre

Fotos: Estrella Sánchez Leos; LCI, 4to Semestre

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