Por Emiliano Romo Alba y Abril Díaz
Tuvimos la oportunidad de entrevistar a Roberto “Rayo” Márquez, atleta de alto rendimiento y alumno egresado de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (U.A.A.), especialista en atletismo en carreras de medio fondo. Durante la charla, Roberto compartió con nosotros su experiencia de combinar la vida de estudiante con la de deportista de alto rendimiento, y cómo ambas facetas conviven con su día a día fuera de las canchas.
Roberto nos comentó que, antes de dedicarse al atletismo de alto rendimiento, practicó otros deportes como fútbol, básquetbol y béisbol. Sin embargo, decidió inclinarse por el atletismo porque, según explicó, en esas otras disciplinas no logró compaginar tanto con el entorno como sí lo hizo en el atletismo, donde sintió una mayor unión y apoyo por parte de las personas que lo rodeaban, algo que terminó siendo determinante para elegir este camino.
Al hablar sobre lo que lo motivó a convertirse en atleta de alto rendimiento, Roberto reflexionó sobre todo lo que este deporte le ha dado, no solo en resultados, sino en experiencias de vida:
“El atletismo me ha permitido conocer nuevas personas, culturas y países, fue una de las cosas que más me gustó, y pues esa sensación de querer superarse a uno mismo y de superar tus límites es difícil de describir. Cuando consigues algo que sabías que era complicado, que sentías que era tu tope, y lo superas por creces, es una sensación muy buena”, dijo Roberto acerca de lo que lo hizo querer ser atleta de alto rendimiento.
En cuanto a su formación académica, Roberto nos mencionó que decidió continuar sus estudios de maestría en la UAA debido a las facilidades y el apoyo que la universidad le ha brindado a lo largo de su carrera como atleta. Este respaldo institucional, señaló, fue clave para poder sostener al mismo tiempo su preparación deportiva y su crecimiento profesional, permitiéndole mantener un equilibrio entre ambas responsabilidades sin tener que sacrificar una por la otra.
Sobre cómo logra convivir el atleta de alto rendimiento con la persona que es fuera de las canchas, Roberto fue especialmente honesto y reflexivo:
“Me perdí muchas reuniones, desveladas o salidas con el grupo de amigos de la universidad, pero aun así los verdaderos amigos, o con los que sí me llevaba bien, siempre buscábamos los espacios para salir a comer, a desayunar o hacer planes que se acomodaran a mi estilo de vida. No me arrepiento de nada, ya que por ahí escuché que no son sacrificios cuando lo estás haciendo por algo que amas y que te gusta, entonces tampoco lo veía como sacrificio, simplemente cambiaba unas cosas por otras.”
Roberto también aprovechó la entrevista para hablar de un tema que muchas veces queda fuera de los reflectores: el aspecto económico del deporte de alto rendimiento. Explicó que en numerosas ocasiones los atletas tienen que poner dinero de su propio bolsillo debido a la falta de apoyo económico, y que esta es una realidad con la que muchos deportistas tienen que lidiar para poder seguir persiguiendo sus objetivos. En ese sentido, no dejó pasar la oportunidad de agradecer a sus patrocinadores por creer e invertir en él, un respaldo que, según comentó, ha sido fundamental para poder continuar avanzando en su carrera.
Para cerrar la entrevista, Roberto dejó un mensaje dirigido especialmente a los jóvenes atletas de Aguascalientes: los invitó a trabajar duro para conseguir sus metas y a no dejarse intimidar por los comentarios negativos que puedan encontrar en el camino. Les pidió darle cero importancia a esas voces y, en cambio, enfocarse en las personas y los pensamientos positivos que impulsan su crecimiento personal. Finalmente, los animó a confiar en sus instintos, recordándoles que si esas metas y objetivos llegaron a su mente, es porque tienen la capacidad de lograrlos.
